lunes, 13 de febrero de 2017

Haddock en papillote con coles de Bruselas y crema de ajo

La receta de hoy la saqué de un libro de la biblioteca sobre recetas con verdura que ya estuve usando hace meses y que me he decidido a utilizar otra vez. Estamos ahora en el capítulo de las coles, que me dan bastante tirria así en abstracto, pero proponían ésta con coles de Bruselas y pensé ahí puedo hacer algo. Es increíble cómo engañamos a nuestros remilgos. De hecho, siempre que cocino coles de Bruselas (que no es que sea a diario) me acuerdo de mi padre, que acabó harto de comerlas en Inglaterra en 1974, y aún hoy le dura la manía; aunque seguramente ahí las hacían hervidas y sin chiste. Éstas tienen un susto en agua hirviendo y luego asadas en papillote, seguro que tienen mejor sabor.

Respecto al haddock, aparte de un personaje de los tebeos de Tintín, es eglefino ahumado; seguramente podáis usar bacalao ahumado o abadejo ahumado. Está bastante bueno. Y dicho esto, vamos al lío.

Ingredientes (para 2 personas):
  • un lomo de haddock (130 gr)
  • 12 coles de Bruselas
  • 4 tiras de beicon ahumado
  • 5 dientes de ajo
  • 200 ml de nata
  • pimienta negra
  • agua para hervir

Precalentamos el horno a 180º.
Asamos los ajos con la piel en papillote 15 minutos.
Cuando los saquemos los pelamos, los trituramos y los mezclamos con la nata.
Blanqueamos las coles en agua hirviendo durante 2 minutos.
Las escurrimos y las cortamos en cuatro.
Disponemos dos papillotes, ponemos un lecho de coles de Bruselas, encima el pescado y dos lonchas de beicon por encima.
Cerramos los papillotes y asamos 10 minutos a 180º.
En una cazuela ponemos la nata con el ajo triturado y hervimos hasta reducirla.
La ponemos en un recipiente, molemos pimienta y mezclamos.
Cuando acabe la cocción, sacamos los papillotes, los abrimos sobre el plato y regamos con un poco de la salsa.
Servimos inmediatamente con más salsa al lado.

viernes, 10 de febrero de 2017

Apofagiopita

Twitter tiene la culpa de esta receta. Estaba yo el domingo tuiteando; alguien comentó que se iba a aventurar con una spanakotyropita. Hubo intercambio de tuits entre varios sobre las diferencias entre la pasta brik y la pasta filo (la primera es un poco más basta). Leí mi propia receta de spanakotyropita, cuyos inconvenientes suelen ser lo inmanejable que es la pasta y que quede en su punto, ni muy húmeda ni muy crujiente.

De repente decidí que tenía ingredientes para hacer una, con brik en vez de filo, canónigos y un queso que no fuese feta, sino uno de los que pasean por mi nevera (al final fue el emental, querido Watson). No le puse el punto de leche ni ninguna hierba y me gustó mucho tanto por tamaño como por acabado. Tampoco herví los canónigos, sino que con la cocción de horno ya se hacen lo bastante.

El nombre se lo puso otra tuitera, @MargaretCastor. Significa "pita de restos de comida"...

Ingredientes (para dos personas):
  • 4 hojas de brik partidas por la mitad
  • canónigos
  • queso emental rallado
  • escalonia picada
  • aceite
  • un huevo

Precalentamos el horno a 180ºC.
Rehogamos la escalonia picada en un poco de aceite.
Picamos los canónigos.
Batimos un huevo y echamos los canónigos, la escalonia y el queso, mezclando bien.
Partimos la pasta brik por la mitad (quedan 8 láminas).
Cogemos un molde y lo pincelamos con aceite.
Ponemos una mitad de brik y la pincelamos con aceite; repetimos la operación con tres láminas más.
Ponemos el relleno y cubrimos con otra capa de brik, que pincelamos; repetimos la operación con las tres capas de brik restantes, pincelando también la parte de arriba.
Horneamos una hora a 180º.
Sacamos del horno y partimos por la mitad; se come mejor a temperatura ambiente.

martes, 7 de febrero de 2017

Blanqueta de ternera

Por los típicos melindres que me dan de vez en cuando no acababa de seducirme esta receta, y mira que la había seleccionado de una revista yo misma. La intenté hace semanas y me eché atrás, pero finalmente me he puesto. Sin embargo, me parecía un crimen desaprovechar toda esa verdura y decidí, en vez de colar el caldo, triturarlo con la minipímer, guardar parte para bebérmelo y dejar la cantidad justa para salsita. Así como dos veces en vez de una. También añadí un nabo (porque usé una de esas fuentes para caldo que venden y no iba a desaprovecharlo), así que el puré (y la salsa) tiene su sustancia. La guarnición adecuada sería arroz, pero estaba muy vaga y le puse unas onduladas de bolsa.

Ingredientes (por persona):
  • 250 gr de ternera blanca en trozos
  • 1 yema de huevo
  • 1 zanahoria
  • mantequilla + aceite
  • 1 puerro
  • un vaso de nata líquida
  • 1 cebolla
  • un nabo
  • un brik pequeño de vino blanco seco
  • agua o caldo
  • zumo de limón
  • una cucharada sopera de harina

Cortamos las verduras en trozos y la carne en pedazos que se puedan pinchar con un tenedor.
En la mantequilla con el aceite rehogamos la carne hasta que cambie de color.
Espolvoreamos la harina, echamos el vino y el agua y cuando hierva añadimos las verduras.
Tapamos la olla y cocemos 10 minutos desde que empieza a salir el vapor.
Despresurizamos, abrimos la olla y sacamos la carne.
Trituramos el caldo con la minipímer y damos un hervor.
Si queremos la cantidad de salsa, lo dejamos así; si no extraemos parte del puré (que podemos comer aparte).
Mezclamos la yema con la nata y el zumo de limón y lo echamos en el puré y damos un hervor.
Añadimos la carne, damos un hervor y servimos con la guarnición que hayamos elegido (en este caso, onduladas).

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