martes, 21 de octubre de 2014

Rollos de pollo al vino blanco

Aunque en un principio me inspiro en el curso de italiano con la boca llena, para esta receta he hecho de mi capa un sayo y la he modificado, quitándole el horno la he hecho en sartén toda ella) y, más importante, la parte de leche y/o nata, que en casa no nos hace felices, y aquí se trata de disfrutar. El resultado son una especie de saltimbocca de pollo con una salsita que pide pan.

Ingredientes:
  • pechuga escalopada
  • jamón de Parma (o serrano, yo quise ser más papista que el papa, aunque aquí igual de caro me sale el serrano que el de parma)
  • queso en lonchas (ahumado en mi caso)
  • hierbas
  • un vaso de vino blanco
  • un vaso de caldo
  • tornillos de pasta para acompañar aunque tengo entendido que los italianos pueden matarte por mezclar pasta corta con pollo)
  • aceite de oliva

Aplanamos los escalopes, les ponemos una loncha de jamón y otra de queso y los enrollamos, sujetándolos con un palillo.
En una sartén calentamos aceite y doramos el pollo por todos lados.
Agregamos el vino y cuando se evapore el caldo caliente.
Espolvoreamos con las hierbas, damos un hervor y servimos con la guarnición que hayamos elegido.

sábado, 18 de octubre de 2014

Milanesa con pasta (Schnitzel mit nudeln)

Francia me parece un país la mar de equilibrado, con una cocina dulce y una salada de quitar el hipo de cualquiera. Italia y España, si bien se basan en cocina más tradicional, tienen cierto equilibrio entre la cosa dulce y la salada, y comer mal en cualquiera de los tres países puede llegar a tener mucho mérito.

Sin embargo, en Austria son dioses de la pastelería. Sus konditorei me parecen la mismísima entrada al paraíso; al terrenal y al otro. Ingredientes tremendos y presentaciones lujuriantes. Tartas como la sacher que son un capítulo en la historia de la cocina por sí mismas. Pero en salado no despuntan. El plato nacional es éste que os traigo hoy. Nacional porque te lo ponen en cualquier parte. En la canción "My favourite things" de Sonrisas y lágrimas (que estoy convencida de que está subvencionada por el ministerio austriaco de turismo), una de las cosas que hacen feliz a la fraulein es el schnitzel with noodels, y la baronesa admite que come muchos cuando está en casa del capitán.

Creo que al Barbas no le quitan el sueño, pero a mí me encantan las milanesas, los schnitzel, llamadlos como queráis. No para comerlos a diario, pero de vez en cuando están muy buenos. Son típicos de cerdo, pero con ternera o pollo también triunfas. He metido un par de trucos del Cordon Bleu que suelo usar en mis empanados, sobre todo si los hago con un poco de tiempo.

Ingredientes (para 2 personas):
  • 2 filetes de ternera (no hace falta que sean los mejores de la tienda)
  • harina
  • huevo
  • queso rallado
  • pan rallado ajo y perejil
  • pasta larga (en este caso tallarines)
  • ajo picado
  • perejil picado
  • mantequilla
  • aceite para freír
  • aceite de oliva

Si los filetes son gruesos o imperfectos, los aplanamos hasta que estén de nuestro gusto.
Los pasamos por harina, huevo, queso rallado y pan rallado y con un cuchillo les hacemos un dibujo de enrejado en el rebozado.
Dejamos reposando una hora en el frigorífico (si tenemos el tiempo, ganan en sabor).
Pasado ese tiempo, cocemos la pasta el tiempo que diga el fabricante y la escurrimos.
En el recipiente de cocer la pasta echamos un poco de aceite y doramos el ajo y el perejil.
Rehogamos la pasta y la repartimos en los platos.
En una sartén calentamos la mantequilla y el aceite y freímos los filetes por ambos lados a fuego medio.
Servimos todo junto y acompañamos con una rodaja de limón.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Tarta de patata y panceta

Otra tarta salada de la revista francesa. Cómo me va la marcha, pero es que son socorridísimas cuando no sabes qué poner de cena y quieres algo que esté bueno. Lo que pasa es que he hecho un par de cambios: el primero, cambiar las papas al vapor con otras hechas como para tortilla. Y como en materia de tortillas yo soy concebollista, he tenido que añadir cebolla, o iba a quedar incompleto. Dicho esto, queda bien de un día para otro y es muy fácil. Es como una tortilla de patatas con un toque afrancesado.

Ingredientes:
  • 400 gr de patatas nuevas
  • 1/2 cebolla
  • aceite vegetal (para dorar patatas y cebolla)
  • 6 lonchas de tocineta
  • ajo molido
  • 2 huevos
  • 200 ml de crema fresca (crème fraîche)
  • 2 cucharadas soperas de leche
  • parmesano en polvo
  • una placa de masa quebrada (pasta brisa)
  • parmesano en polvo
  • sal y pimienta

Precalentamos el horno a 180ºC.
En un molde de bordes altos ponemos la pasta brisa y la pinchamos con el tenedor.
La reservamos en lugar fresco.
Pelamos las patatas, las cortamos en láminas como para tortilla y las doramos unos 6 minutos con la cebolla.
Dejamos reposar sobre papel de cocina y forramos el fondo de la masa con esta mezcla.
Mientras, batimos la crema fresca con la leche y los huevos.
Echamos el ajo molido y salpimentamos y volvemos a mezclar.
Echamos esto sobre las patatas y colocamos encima las lonchas de beicon.
Cubrimos con el queso rallado y horneamos 25 minutos.
Lo óptimo es tomarla al salir del horno, pero del tiempo también queda estupenda.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...